En nuestra tierra siempre se ha dicho que el cerdo es una hucha. Curiosamente, en aragonés a la hucha se le llama “furtadiners” aunque pueda parecer lo contrario. Ahora que termina el año y nos metemos de lleno en fechas de matanzas y mondongos me gustaría plantearles cómo está afectando la crisis global al mundo del porcino: el sector con mayor crecimiento y expansión en Tauste en los últimos 25 años. Prácticamente, una generación.
Con la entrada de España en la Unión Europea, en 1986, comienza el auge del porcino en nuestra villa y comarca. Los grandes productores y dominadores del mercado mundial del porcino se sintieron atraídos por tres factores fundamentales: costes más bajos de producción en España que en centro-europa, una menor presión normativa y medioambiental y la gran cantidad de terreno para expandirse. Hoy en día ya no se da ninguna de estas condiciones.
No pretendo dar una clase de Historia; lo que pretendo hacer ver es que las ventajas que teníamos entonces, hoy en día están en otros países recién incorporados a la UE y que aquellos grandes productores y dominadores del mercado; igual que llegaron, igual se pueden ir a seguir expandiéndose por donde les pongan menos impedimentos; porque durante todos estos años poco o nada se ha hecho para retenerlos aquí con unas garantías mínimas.
Ahora nos dicen que, como las exportaciones han disminuido, que sobra censo ganadero. Y nos lo dicen incumpliendo los contratos que ellos mismos firmaron. Nos bajan los precios y/o los censos unilateralmente. Y esto pasa en el momento de mayor presión para el sector porque a la subida de costes de producción como electricidad, combustibles, seguros, mano de obra, etc…hay que añadir los “nuevos” pagos de purines, recogida de cadáveres, contenedores biosanitarios,… Y todo ello, enterico para un sector, el de los integrados, exento de ayudas y subvenciones por parte de la administración.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada