La actualidad va a colocar nuevamente a los nacionalistas en el punto de mira y he creído conveniente rescatar este análisis que tenía preparado desde el 2008.
Rodríguez Zapatero necesita ahora más que nunca al PNV y a CiU para sacar adelante los presupuestos generales del estado. Ni los unos ni los otros son santos de mi devoción. Pero no por ello se me ocurriría pensar que todos los vascos son como los del PNV, ni todos los catalanes como los de CiU. En cambio ya están los voceros oficiales demonizando a todo nacionalismo viviente (excepto al español) y pidiendo una reforma electoral para disminuir la sobre-representación de los nacionalistas en el congreso.
Y aquí es donde estoy completamente de acuerdo con ellos porque a mí, la verdad, no me salen las cuentas. Y les detallaré las cuentas por lo que a mí me tocan. En las últimas elecciones al congreso, las del 2008; CHA obtuvo en la provincia de Zaragoza 32125 votos. CHA, en la provincia de Zaragoza no obtuvo por lo tanto ningún diputado. En cambio el PSOE obtuvo 2 diputados en la provincia de Huesca con 61978 votos, y otros 2 en Teruel con sólo 37784 y uno más en Soria con 23155. O sea al congreso de los diputados en Madrid fueron 5 diputados del PSOE que obtuvieron menos votos que el de CHA.
Pero también fueron otros 8 diputados del PP con menos votos que el de CHA: 2 por Palencia, 2 por Segovia, 1 por Soria, 1 por Lleida, 1 por Ceuta y 1 por Melilla (éste con sólo 15510 votos, de traca). Sólo hubo uno de los nacionalistas beneficiados: 1 del PNV por Álava. Y los perjudicados son todavía más.
Miren, esto son habas contadas: si dividen el total de votos por el total de escaños resulta que tanto PSOE como PP perderían 14 diputados cada uno. O sea, 28 diputados más que tendríamos los demás. Ya que no van a cambiar nada (porque la ley D’Hont, precisamente, a quien beneficia es a PSOE y a PP), por lo menos que no nos mientan.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada